Lights Out: la vida como un ring

El mundo del boxeo ha servido de escenario en numerosas películas. Toro Salvaje, Rocky o Million Dollar Baby han utilizado el ring como metáfora del mundo. Un lugar sucio, tramposo, en el que los puñetazos a veces se dan sin guantes, donde todos tratan de aprovecharse del boxeador, el único que recibe los golpes. El mismo deporte ha servido como poderosa metáfora de la vida: esforzarse al máximo, llevar cuerpo y mente al límite de sus fuerzas y luego luchar para no ser destruido.

La cadena FX retoma todo este imaginario, estas metáforas, para hablarnos del esperado regreso de Patrick “Lights” Leary, un antiguo campeón del mundo con serios problemas. Toda su familia vive del dinero conseguido en su última pelea, cinco años atrás. Pero el dinero se ha acabado y “Lights” sólo usa los puños para anunciar colchones en TV. Su única forma de recuperar el dinero y la dignidad es repetir su última pelea.

Lo mejor de Lights out, sin embargo, no son los puñetazos en el ring, sino las puñaladas que se suceden fuera de él. El protagonista es una vaca del que todos beben leche hasta dejarla seca. Su hermano es un mujeriego que ha perdido es apuestas el dinero ganado por su hermano; el padre es dueño de un gimnasio, pero él no puso el dinero para pagarlo: fue su hijo; lo mismo hizo la hermana, aunque en su caso montó un bar; la madre, desaparecida hace 20 años, sigue recibiendo cada mes cheques de su hijo, deseoso de recuperarla. Si a esta familia sumamos un promotor sin prejuicios, un mafioso interesad en ganar dinero a costa de los puñetazos de otros, un concejal corrupto, un periodista ávido de noticias jugosas y un entrenamos que quiere apartar a Lights de toda esa gente (uno de los mejores personajes) tenemos un cóctel que sólo puede acabar explotando.

Una breve escena sirve para definir de forma magistral a los dos hermanos. Estamos en las orillas de un río que 15 años atrás estuvo limpio y ahora sólo espumea desechos industriales; el padre trata de pescar para olvidar que uno de sus boxeadores ha perdido una importante pelea. Aparece “Lights”; el padre le dice que nunca le gustó pescar con él. Lights responde que nunca lograron sacar un pez del agua. El padre replica que su hermano sí lo hizo, muchas veces. La última respuesta de Lights es fulminante: su hermano los compraba en la pescadería. Es la diferencia entre uno y otro hermano: honestidad hasta en el fracaso frente a victorias fabricadas de trampas y mentiras.

Lights out consta de una temporada, trece capítulos. Es sólida, gana interés a medida que avanzamos y no tiene capítulos de transición. Sin embargo, produce una extraña impresión. La de que “está casi pero no”. Las escenas tienen fuerza pero les falta una pulida, una vuelta más. Parece que si hubieran dedicado 5 minutos más a cada una, serían geniales. Sobran frases y faltan silencios, miradas.

A pesar de ello, merece la pena.

PD. Gracias a @chacomorais por la recomendación.

Anuncios
Etiquetado , , ,

Un pensamiento en “Lights Out: la vida como un ring

  1. chaco dice:

    Gracias a ti por la entrada, que está muy bien, aunque creo que ese aire de “está casi, pero no” le va bien a esta serie en concreto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: