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Las mejores series vistas en 2011

En el anterior post, seleccioné las mejores películas vistas este año; aquí quiero hablar de las mejores series. De nuevo, no me referiré sólo a las estrenadas en 2011. También advierto que hablaré de las series que he visto completas, así que se quedarán fuera joyas como Boss, Downton Abbey o Breaking Bad. Si escribiese sobre series en curso, estarían en el top 5.

Las mejores series vistas este 2011 son:

1. Crematorio


La apuesta de Canal + dio sus frutos. Por fin una serie española se aleja del realismo cañí para abordar una trama de corrupción y poder. José Sancho será ya para muchos Rubén Bartomeu, un constructor con modos mafiosos. No es perfecta pero ha abierto un camino que, espero, sigan los productores y televisiones de aquí.

2. Vientos de agua

No la vi cuando Tele5 la emitió y mejor así. Es una serie para degustar en el ordenador, sin las burdas interrupciones de la publicidad; para ver un capítulo cada dos semanas. Un despliegue de buenos guiones, inteligente montaje y maravillosos actores. Escribí una reseña más extensa aquí.

3. Marchlands

La pérfida albión nos ha regalado este año numerosas horas de felicidad. En este caso, se trata de la historia de 3 familias que residen en la misma casa en 3 décadas diferentes. El fantasma de una niña muerta unirá sus destinos. Una vuelta de tuerca al tradicional cuento de fantasmas en mansiones aisladas. Como siempre, la producción de los ingleses es impecable. Da sustos, sí; pero también emociona.

4. Black Mirror

Seguimos en las islas pero con un estilo muy diferente. Charlie Brooker nos traslada a un hipotético futuro en el que la tecnología está tan insertada en la vida humana que llega a anularla o suplantarla. Tres capítulos, tres horas que son más una tesis (¿qué pasaría si?) que una narración convencional. Esperemos que el bueno de Brooker sea peor vidente que escritor: yo no quiero vivir en el futuro que nos augura. Escribí una reseña del primer episodio aquí.

5. Misterios de Lisboa

El director chileno Raúl Ruiz dirigió esta maravilla y la montó de dos formas: como miniserie y como película (algo similar a lo que hizo Olivier Assayas con Carlos, una obra también muy recomendable). Es un culebrón protagonizado por la aristocracia del Portugal del siglo XIX, una serie río en la que aparecen y se cruzan decenas de personajes en una historia enredada. Amores imposibles, duelos, muertes prematuras, hijos bastardos… Todo eso tiene cabida aquí. ¿En qué se diferencia de un Falcon Crest cualquiera? En la dirección. Raúl Ruiz dirige como los ángeles. Sus planos son belleza pura. Ciertos directores escriben con la cámara, plano a plano suscitan una emoción similar a la producida por las notas de una sinfonía. Raúl Ruiz es uno de ellos. Tanto la serie como la película se pueden ver en Filmin

6. The Shield


Tiene 7 temporadas, y las vi en 2 meses escasos. Decir que engancha sería poco. Es una serie de policías, de tiros y persecuciones; pero también de personajes complejos, de radiografía de una sociedad difícil de arreglar. En su momento la comparé con The Wire y me cayeron palos; hoy volvería a ver las andanzas de Vick Mackey pero no creo que soportara las 5 temporadas de “la gran novela americana” (quizá la segunda y la quinta).

7. The Sopranos

Este año vi la serie completa por segunda vez y estoy seguro de que antes de 2015 voveré a tragármela. Está en mi top 3 de series, junto con The West Wing y Six Feet Under. The Sopranos es, simplemente, perfecta. Lamenté mucho llegar al último capítulo. Aquí se puede leer la reseña que escribí en su momento.

8. Friends


¿Cuántas veces habré visto esta serie? Ni lo sé. Pero puedo recitar diálogos de memoria recordar secuencias enteras. Durante las noches de primavera me tragué las 10 temporadas, por primera vez en vose. Es la mejor comedia jamás escrita. Así se sencillo.

9. State of Play


Volvemos a Inglaterra, a la redacción de un periódico tipo The Guardian. Desde allí, un valiente (o inconsciente) periodista trata de destapar un caso de corrupción en el que está implicado un amigo y su antigua novia. Seis horas de cine, de periodismo, de política… Quizá la mejor serie de UK, y eso es mucho decir. Escribí una reseña más extensa aquí.

10. Rubicon


El patito feo de AMC resultó ser una maravilla. Un thriller político, casi psicológico, en el que se insinúa una conspiración a nivel mundial. La clave de esta serie es insinuar, nunca mostrar. Fue su gran acierto y, me temo, la casa de su prematura defunción. Sólo podemos ver una temporada pero es mejor que mil y una películas del género made in Hollywood.

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The Shield: ¿mejor que The Wire?

1.-

Se han gastado océanos de píxeles y bosques enteros para elogiar a The Wire. La han llamado Gran Novela Americana, tragedia griega, heredera de Balzac, de Shakespeare… Pues bien, aun a riesgo de ser quemado en la hoguera por hereje, me atrevo a decir que The Shield (creada por Shawn Ryan) la supera.

Imagino las caras de los lectores. “¿Qué dice este chalado? Seguro que sólo quiere provocar…”. Una cara parecida se me debió quedar al leer este post de Alberto Nahum en su blog Diamantes en serie. Y precisamente para rebatir o confirmar su teoría me puse a ver la serie.

Como decía sobre Primos, un buen método para evaluar la calidad de una película o serie es equilibrar lo que ofrece con lo que realmente da. Esta compleja relación está desequilibrada tanto en The Shield como en The Wire, pero con efectos totalmente opuestos.

The Wire es arrogante, orgullosa, ambiciosa; pretende ser la mejor serie de la TV, convertirse en un fresco de la sociedad actual a través de la descripción de un Baltimore inundado de crack… The Wire se toma a sí misma demasiado en serio: queda patente en los personajes autoconscientes, los planos trabajadísimos, la música elegida con sumo cuidado, los diálogos contundentes y casi poéticos…

Por el contrario, The Shield se ríe de sí misma. A primera vista sólo ofrece acción trepidante, disparos, gritos, policías golpeando puertas… El primer capítulo se pasa en un suspiro y parece que los personajes no han sido presentados de forma correcta, que no hay una trama sólida sino casos aislados… Y te preguntas ¿van a rellenar 7 temporadas así? En realidad trabajan con una estrategia diferente a la usada por The Wire. Parecen casos nimios, aislados, pero importan y mucho. Lo cierto es que ese piloto es mejor que el piloto de The Wire. En ese piloto está toda la serie.

2.-

The Shield narra durante 7 temporadas la caída de un equipo de policías en una comisaría de Los Ángeles menos glamuroso. Son el equipo de asalto y se encargan del trabajo sucio. Derribar puertas, perseguir a narcotraficantes armenios, interrogar a sospechosos mudos… Logran sus objetivos, reducen la tasa de criminalidad pero a costa de saltarse ciertas reglas.

Como el coronel Nathan Jessup en A few good men, el líder de este equipo, Vic Mackey, rechazará las acusaciones que le imputan: “Salvo vidas, meto a los malos en la cárcel, no cuestiones cómo lo hago”.

A esta trama central se suman tramas paralelas de compañeros de trabajo y superiores. Todas apasionantes: ambiciones políticas, investigaciones escabrosas, lucha de egos, batallas morales… Está todo.

Cada capítulo es una sucesión de muertes sin sentido, de horror, miedo y violencia. Aquí no hay belleza; es la pura realidad. A la comisaría legan violaciones, asesinatos, torturas, amputaciones, secuestros, robos… ¿Por qué? Por nada. Por hastío. Los narcos de The Wire tenían un motivo: eran carne de cañón, sólo tenían esa forma de sobrevivir. Pero la mayoría de los sujetos que llegan a esa comisaría tiene tanta motivación como la del asesino del rol.

Cada temporada supera a la anterior. Y esto se puede decir de muy pocas series. La mayoría tiene un bajón hacia mitad del recorrido; pero The Shield mejora y mejora hasta llegar a un final asombroso.

En el último capítulo de The Wire, se repasaba parte de la trama a través de la mirada de su personaje, se intercalaba imágenes de sus compañeros, de sus enemigos… Poco antes una de las policías había saludado a la flora y fauna de Baltimore en una bella escena que resumía el espíritu de la serie. Son estrategias perfectas pero, de nuevo, demasiado autoconscientes. The Shield termina con una mirada, un hombre pensando en el futuro y en el pasado. No hace falta mostrar lo que piensa. Lo sabemos, lo imaginamos.

Sólo una pega puedo ponerle: su estilo visual. Soy alérgico a los movimientos bruscos de cámara, al estilo Callejeros y demás realities. Prefiero un buen plano general con sus insertos y, ya si eso, una panorámica final. El estilo visual de The Wire me subyuga; al de The Shield he tenido que acostumbrarme.

3.-

Me gustaría dedicar unas líneas a perfilar los personajes más importantes de la serie.

  • Vic Mackey: Es Tony Soprano metido a policía. Y Shawn Ryan utiliza los mismos recursos narrativos para hacerlo atractivo. Vic mata, roba, miente, amenaza, tortura…y a pesar de todo ello le seguimos queriendo. ¿Por qué? Porque, en última instancia, lo hace por la familia.
  • Corrine Mackey: Es Carmela Soprano con valentía. Durante años acepta el dinero de su marido sin preguntar demasiado; pero tiene límites morales muy claros.
  • Shane Vendrell: Es un hombre torturado. Un niño que se mete en problemas por tener malas amistades; luego quiere salir… pero es demasiado tarde.
  • Mara Sewell: La esposa de Shane es la Yoko Ono del grupo de asalto. Sin ella todavía seguirían en la comisaría, pero desbarata todos los planes, destruye el futuro de mucha gente.
  • Dutch Wagenbach: Un profesional muy válido pero demasiado consciente de sus capacidades. Tanto que resulta ridículo y es incapaz de relacionarse de forma normal con sus compañeros. Si la comisaría fuera una secuela, Dutch sería el empollón al que le roban el bocadillo en el recreo (de hecho, se lo roban).
  • Claudette Wyms: La rectitud moral hecha persona. Si todos los humanos fuéramos como ella, el mundo sería un lugar más habitable… pero más aburrido. Al final de la serie es la única que no ha cometido ningún “pecado”. Está pura, y muy sola.
  • David Aceveda: Es un político sin escrúpulos. Es latino, pero no es Matt Santos. Hará todo lo necesario para llegar al poder. Incluso modificar distritos electorales para asegurarse la victoria (práctica llamada Gerrymandering). Sin saberlo es un títere de un cártel de la droga. Como en Baltimore, los narcos dominan la ciudad.

4.-

Empecé a ver The Wire hace ya unos años. Me costó cogerle el gusto a la serie, no entendía nada y no me acaba de enganchar. Terminé la quinta temporada (para mí, la mejor) este febrero. He intentado ver la cuarta 3 veces y no he llegar ni a la mitad.

Me descargué el piloto de The Shield en marzo y la terminé en mayo.

Algo querrá decir.

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